Lo que hay que ver del plan climático de EE.UU. para la reunión de París

A finales de este mes, el gobierno de Obama dará a conocer sus planes para reducir las emisiones de carbono de un 26 por ciento a un 28 por ciento por debajo de los niveles de 2005 dentro de una década y cuál será su posición negociadora en la cumbre mundial del clima de París este mes de diciembre.

Aunque se conocen las líneas generales de la posición de Estados Unidos, existe un gran interés en conocer su participación a nivel nacional (INDC), término que han acuñado los diplomáticos del clima para el programa nacional de cada país para alcanzar sus objetivos de París.

Hasta ahora, sólo la UE y Suiza han lanzado planes. La mayoría de los países – entre ellos China y la India – no se espera que lo hagan hasta el verano. La administración de Obama ha sugerido que su propuesta temprana podría presionar a otros grandes emisores a actuar.

Pero la administración de Obama tendrá que abordar algunas cuestiones clave.

Por ejemplo, la UE y algunos países en desarrollo insisten en que cualquier acuerdo en París sea “jurídicamente vinculante” para asegurar que las partes no reincidan en sus promesas. Mientras que el gobierno de Obama quiere un acuerdo en deuda con las leyes y reglamentos nacionales, el Congreso celebrado por los republicanos ha mostrado su hostilidad hacia un tratado internacional vinculante.

Por otra parte, la Agencia de Protección Ambiental se ha basado en la Ley de Aire Limpio existente como la principal herramienta para regular los vehículos, los servicios públicos y de la industria, y los opositores políticos no están de acuerdo con esas regulaciones.

Otra cuestión hay una duda sobre el plan de Estados Unidos que consiste en cómo se va a dar cuenta del dióxido de carbono emitido y almacenado por los bosques, y el uso del suelo. El tema es polémico porque algunos argumentan que la inclusión de los bosques y la gestión del suelo en las políticas climáticas resta valor a la reducción de emisiones de otros sectores como el transporte y los edificios. INDC de la UE aplazó el asunto a un estudio técnico.

Para finalizar, “los Estados Unidos quieren conservar cierta flexibilidad en cuanto a la forma en que se alcanza el objetivo, ya que hay muchos factores que no se pueden controlar con precisión”, dijo Elliot Diringer, vicepresidente ejecutivo del Centro de Clima y Soluciones de Energía.

ALLCOT