Gobiernos y empresas privadas tienen que trabajar juntos para alcanzar el objetivo de una economía de bajo carbono

El acuerdo sobre el cambio climático de París ha abierto el camino para conseguir una reducción global en las emisiones de gases de efecto invernadero, con el objetivo final de que el aumento de la temperatura global no sea superior a 1,5 o 2 grados.

Un objetivo tan importante, sin embargo, no se puede lograr solo con las  acciones de los gobiernos. La burocracia tiende a ser demasiado lenta para producir resultados oportunos y eficientes. Por lo tanto, de una forma equiparable, si no mayor, la responsabilidad recae en el sector privado.

Varios países han implementado políticas y programas directos para que sus industrias reduzcan sus emisiones de GEI. Algunos de los más conocidos la Unión Europea y Nueva Zelanda. Los sistemas de comercio de emisiones en estos lugares han estado en funcionamiento desde hace algunos años.

Sin embargo, estos sistemas se llevaron a cabo después de años de discusiones. Y el desacuerdo sobre el futuro de los mismos continúa.

Por lo tanto, varias empresas de todos los sectores han comenzado a tener iniciativas para reducir sus emisiones directas e indirectas de GEI. Varias empresas del sector privado, como Microsoft, han introducido un precio del carbono de forma interna.

Varios fondos, bancos e instituciones financieras han anunciado planes para reducir su exposición y han realizado inversiones en activos de carbono. Tales decisiones de los organismos de financiación también animan a las empresas a aumentar la inversión en activos de bajo carbono.

Además, las empresas del sector privado están desempeñando un papel pionero en el aumento del uso de energías renovables. Empresas como Google, Apple, Amazon y Facebook están trabajando para reducir su huella de carbono y reducir la dependencia energética de los combustibles fósiles.

A partir de las medidas ya adoptadas por el sector privado y las que se esperan a corto y medio plazo, es evidente que los gobiernos de todo el mundo tendrán que asociarse con empresas privadas para alcanzar los objetivos de bajo carbono.

ALLCOT